Treinta mujeres del distrito de Lalaquiz vienen capacitándose a través de un programa de alfabetización, gracias a un proyecto financiado por la fundación Sener e Ingeniería para la Cooperación ICLI, implementado por la Asociación FIAD.

Por Jovita Trelles

El objetivo del programa desarrollado en el marco del proyecto “Fortalecimiento de la cadena socio-productiva de Panela Granulada”, es reforzar los conocimientos y capacidades de la mujer altoandina y revalorar su rol en la comunidad.

En las zonas rurales de Piura, principalmente en su sierra, las mujeres han tenido menos acceso a la educación, entre las principales causas están: la lejanía de las escuelas, el matrimonio precoz y la necesidad de asistir a la familia a temprana edad. Por ello, el programa de alfabetización del proyecto busca mejorar sus niveles de lectoescritura y de operaciones básicas de 30 mujeres de Lalaquiz; y ayudarlas a mejorar sus capacidades organizativas y sociales.

La profesora Fabiola García, responsable del programa de alfabetización, comenta que el objetivo es que las mujeres logren expresar sus ideas, sentimientos y emociones de manera autónoma, libre y sin temores. “Esto permitirá que ayuden a sus hijos en sus aprendizajes, mejoren su autovaloración y caminen hacia una convivencia equitativa y con respeto”, menciona la docente.

Empoderamiento de la mujer

Diusmila García Guevara, de 54 años, es natural del caserío de Tambogrande, distrito de Lalaquiz. Tiene cuatro hijos menores, se dedica a atender su casa y ayuda a su esposo en la chacra. Ella es una de las beneficiarias del programa de alfabetización de mujeres, del Proyecto Panela, Tambogrande – Lalaquiz.

Dora García Alberca tiene 68 años, nunca fue al colegio. Es la mayor del grupo de mujeres participantes del programa y, a pesar de las críticas de los vecinos, se siente motivada y con ánimos de aprender a leer y escribir. “Cuando se tiene ganas de aprender cosas buenas, no importa si a la gente no le parece bien, lo importante es que yo me sienta feliz de participar en las clases”, enfatiza la señora Dora.

Como ella, la señora Ermitaña, de 58 años, y su esposo Hernán participan en este programa; además, han sido beneficiados con la instalación y manejo de caña de azúcar en su parcela, otra de las actividades que se vienen ejecutando dentro del proyecto.

“Estoy contenta de volver a recordar lo que me enseñaron en el colegio. He aprendido a reconocer y recordar mi número de DNI, algo que es importante, pues en las reuniones que tenemos los socios del módulo de panela, debemos colocar nuestros datos en las actas de reunión”, comenta Ermitaña.

A través de talleres en pequeños grupos, visitas domiciliarias frecuentes, la profesora García realiza el seguimiento del avance de las participantes, con el fin de garantizar su aprendizaje.

Proyecto panela

Tiene entre sus objetivos:


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